Privacidad
Este proyecto no guarda, no publica y no procesa datos personales de solicitantes ni de adjudicatarios. Ni nombres, ni DNI, ni posiciones de lista de nadie. No es una promesa vaga: está escrito en el código y hay una prueba automática que impide publicar si aparece algo que lo parezca.
Por qué, si esos listados ya son públicos
Porque no es lo mismo. La Administración publica los listados en un sitio concreto, para una finalidad concreta y durante un tiempo concreto. Si nosotros los copiamos, los ordenamos, los hacemos buscables y los dejamos indexados para siempre, el efecto sobre esas personas es completamente distinto del que tenía la publicación original: cualquiera podría buscar a una persona por su nombre y saber que pidió una vivienda pública y por qué se la denegaron.
Eso, además de ser feo, es justo lo que la doctrina de la Agencia Española de Protección de Datos sobre tablones y listas viene señalando desde hace años.
Nuestra regla es sencilla: si un dato solo sirve para señalar a una persona concreta, no entra.
Qué recogemos exactamente
Hechos sobre edificios, no sobre personas:
- cuántas viviendas tiene cada promoción y cuántas están libres, ocupadas o próximamente disponibles, según la tabla de la web oficial;
- superficie, número de habitaciones y renta de cada vivienda;
- fechas, estados del procedimiento y enlaces a los documentos oficiales;
- la huella digital de la página que leímos y el día en que la leímos, para que cualquiera pueda comprobar de dónde salió cada cifra.
Qué no tocamos nunca
- Los PDF con listados de admitidos, excluidos o adjudicatarios. Se reconocen por su título y lo único que se hace con ellos es enlazarlos a la web oficial: no se descargan, no se guardan y no se leen. De los boletines oficiales sí se lee el texto —para sacar los plazos—, y aun así cada frase que se guarda pasa antes por una comprobación que descarta cualquier cosa que parezca un nombre. Si alguna vez alguien intentara añadir ese código, el test de privacidad haría fallar el despliegue.
- Tu expediente. No podemos consultarlo. Si quieres saber tu situación, el canal es SOMACYL.
- Formularios de reporte con datos identificativos. Si algún día la comunidad aporta información sobre cómo avanza una lista, será de forma anónima y agregada, y nunca con nombres, correos o números de expediente.
Los avisos no crean una base de datos
Para que no se te pase un plazo hay que avisarte, y avisar suele significar guardar tu correo. Aquí no:
- «Me interesa» guarda los identificadores de las promociones que sigues en el almacenamiento local de tu navegador. No viaja a ningún sitio, no hay cuenta y nadie —tampoco quien hace esta web— puede saber qué sigues. Si borras los datos del navegador, se va.
- Calendario y RSS son ficheros estáticos que descarga tu programa: quien pide el fichero es tu móvil o tu lector, y nosotros no llevamos registro de quién lo hace.
- No hay correo. Se estudió mandar avisos por email y se descartó: obligaba a guardar direcciones o a mantener una lista, y con el calendario y el RSS se consigue lo mismo sin que nadie tenga que dejarnos ningún dato.
Y de quien visita esta web
- No hay cuentas, ni registro, ni formularios, ni cookies de sesión.
- No hay publicidad ni rastreadores de terceros.
- Las estadísticas de visitas son las de la propia comunidad (Matomo, alojado por Aldea Pucela en
stats.aldeapucela.org), con la misma configuración que el resto de sus webs: sin vender datos a nadie y sin perfilar a nadie. - La web es estática y está alojada en GitHub Pages, que registra peticiones como cualquier servidor.
Si algo se nos ha colado
Dilo en Aldea Pucela o escribe en el proyecto en GitHub. Si aparece un dato personal donde no debe, se quita primero y se discute después.